Seguimos hablando de la importancia de la ciberseguridad. Si la semana pasada te trajimos consejos sobre los derechos y las licencias de uso, esta hablamos sobre el concepto de identidad digital.

Igual que sucede en la vida real, se pueden adoptar diferentes perfiles en la red. No nos comportamos igual cuando estamos en familia, que cuando estamos con amigos o cuando estamos en el trabajo. En el entorno de internet sucede lo mismo. Todas las acciones que realizamos desde el momento en que entramos en red conforman y forman parte de la identidad digital y la forma en la que los demás nos ven en el ciberespacio. 

Crea y gestiona tu identidad digital

La red también se rige por códigos de uso y de privacidad que debemos de conocer y configurar para evitar que, por culpa de una mala gestión de la privacidad, nuestra imagen personal se vea dañada al publicar y compartir sin pensar, que alguien suplante nuestra identidad y realice publicaciones que no haríamos que pueden dañar nuestra imagen e incluso cometer algún delito en nuestro hombre. 

Además, también puede suponer un peligro para nuestra integridad física. Si mostramos continuamente dónde estamos y publicamos de manera rutinario lo que hacemos, estamos dando información muy sensible que puede ser utilizada en nuestra contra e incluso puede dar lugar a robos de las cuentas bancarias o familiares o incluso que puedan acceder a nuestra vivienda estando fuera de ella.

Por eso, el pensamiento crítico y una breve reflexión antes de publicar o compartir serán claves para proteger nuestra privacidad y la del resto de personas implicadas. Hay que tener muy claro lo que nunca se debe publicar:

  • Nombre y apellidos
  • Fecha de nacimiento
  • Ubicaciones concretas
  • Dirección de la vivienda
  • Número del dni
  • Datos del carné de conducir
  • Imágenes en las que aparezcan uniformes del colegio o centros de trabajo
  • Fotos de momentos íntimos o personales
  • Fotos de menores sin consentimiento
  • Números de teléfono
  • Si estamos solos en caso o en algún lugar
  • Aspectos de la vida íntima que no queremos dar a conocer públicamente

El mejor consejo que podemos darte para saber si estás tratando bien o mal es que te realices la siguiente pregunta: ¿Diría o haría esto en la vida real? Si la respuesta es sí, adelante, públicalo en redes sociales. Si la respuesta es no, no lo hagas. 

Si quieres conocer cómo gestionar correctamente tu presencia en red, te recomendamos que eches un vistazo a los cursos de Ciberseguridad que encontrarás en AoniaLearning