La importancia de la Robótica Educativa

La robótica así como la programación se consideran como una habilidad básica y fundamental  para la sociedad actual del siglo XXI. Y como reflejo de ello, diversos estudios afirman que nos encontramos con falta de profesionales en el ámbito de las ciencias de la computación y las TIC. Ante el aumento de puestos de trabajos de este sector, nos encontramos sin ocupación necesaria así como en la incorporación de nuevas ocupaciones dentro del ámbito laboral, que es fruto de este avance tecnológico en el que nos encontramos sumergidos.

La robótica educativa es un tipo de aprendizaje con un carácter interdisciplinar que usa las herramientas tecnológicas y robóticas como medio para el desarrollo de habilidades y competencias del alumno. Está muy vinculada al trabajo de las disciplinas de STEM (Science, Technology, Engineering y Mathematics), aunque hoy día se incluye una disciplina más como es el «Art«, conformando la corriente educativa STEAM.

También cabe destacar que, con el aprendizaje de estos conocimientos propios de la Robótica Educativa, se contemplan otras habilidades del desarrollo cognitivo del alumno como son las relaciones sociales y la creatividad de éstos, como hablaremos más adelante.

Abordando el término desde una perspectiva más práctica, podríamos decir que la Robótica Educativa consiste en la elaboración y prototipado de un elemento robótico o tecnológico, el cual mediante una serie de procesos y especialmente con el aprendizaje y desarrollo de la programación, se le «da vida«.

Todo esto, adaptado en todo momento a los diferentes niveles educativos, variando el nivel de dificultad, así como la complejidad de las herramientas posibles a utilizar.

qué es la robótica educativa

La Robótica como herramienta del cambio

Podemos considerar que la robótica es un aprendizaje que rompe con los esquemas del paradigma de los estudios clásicos ya que aporta una alternativa totalmente contradictoria a la actual, añadiendo un carácter lúdico en el cual el alumno se convierte en el principal protagonista de su aprendizaje y no meramente en un oyente y receptor de información; adquiriendo así una cierta libertad a la hora de desarrollar y mostrar sus habilidades creativas con las herramientas tecnológicas y digitales.

Al trabajar con un robot, el cual tiene que realizar una serie de movimientos, o simplemente seguir una línea, estamos planteando una problemática que tiene que ser resuelta con soluciones, pero no son las consideradas en esa educación estática y rígida, sino todo lo contrario. Se generan soluciones creativas, que hagan pensar «fuera del recipiente» en el que nos encontramos sumergidos, generando, además, la recreación de futuros hipotéticos para llevar a cabo esas respuestas que genera a su vez un pensamiento abstracto en los alumnos.

Con estas ideas que pueden llegar a plantearse a la hora de trabajar con herramientas robóticas, se trabajan de manera intrínseca otras disciplinas y materias, como por ejemplo la física (a la hora de delimitar velocidades y direcciones), mecánica, programación, matemáticas etc. Cabe destacar también que, con esta nueva corriente educativa, también se puede llegar a trabajar en el aula aspectos como la superación y asimilación de la frustración mediante las fases que conllevan los procesos de resolución de los problemas ya que se pueden apreciar rápidamente los resultados y uno mismo puede gestionar si está bien o está mal. 

Estos factores comentados anteriormente como la tolerancia a la frustración y la creatividad que son fomentados y trabajados con las metodologías utilizadas en la Robótica Educativa en el aula, podemos añadirle otras dos competencias que se trabajan, y son el trabajo en equipo y el liderazgo en el trabajo. Con todos estos tipos de aprendizajes, estamos formando no únicamente en competencias tecnológicas o computacionales a nuestros alumnos, sino también en las competencias necesarias y tan requeridas del ámbito laboral de la sociedad actual y del futuro, es decir, están empezando a formarse para el cambio.